Caifanes (banda)

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Para la película de Juan Ibáñez, véase Caifanes (película).
Caifanes
Información personal
Origen Ciudad de México
Estado Desintegrado
Información artística
Género(s) Rock
Período de actividad 19871995
Discográfica(s) RCA
Sony Music
Artistas relacionados Las Insólitas Imágenes de Aurora, Jaguares, Bon y los Enemigos del Silencio, Laureano Brizuela
Miembros
Saúl Hernández
Alfonso André
Diego Herrera
Alejandro Marcovich
Sabo Romo

Caifanes fue una banda de rock mexicana liderada por Saúl Hernández. Fue un elemento importante en el renacimiento de la escena rockera de México a finales de los ochenta, en que los grupos comenzaron a promoverse en los medios y ganaron mercado frente al pop. Para muchos se trata del grupo mexicano más representativo de los noventa.

Contenido

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Historia [editar]

Años 80 [editar]

En 1984, el entonces estudiante de cine Carlos Marcovich necesitaba recaudar fondos para realizar su tesis y obtener la titulación. Para ello el futuro cineasta (quien más tarde se encargaría de dirigir los últimos videos de la agrupación) requirió de la ayuda de su hermano Alejandro, para que se organizara una fiesta en casa de ellos y así poder recaudar dinero.

Marcovich se dio a la tarea de encontrar músicos y en una presentación que tuvo Frac, (banda en la que Hernández militaba junto con Leoncio Lara, quien más tarde seria conocido por su trabajo con Bon y los Enemigos del Silencio), encontró al citado Saúl Hernández.

Al plantearle dicha situación por la que estaba buscando músicos, Hernández accedió y, junto con Alfonso André (quien fuera recomendado por Carlos), dieron vida a Las Insólitas Imágenes de Aurora, con Saúl Hernández en el bajo y voz, Alejandro Marcovich en la guitarra y voz, y Alfonso André en la batería y coros.

La banda atravesó por muchos inconvenientes: Era una época en donde no había espacios suficientes para hacer Rock, y si los había, habría que hacerlos de forma clandestina; el dinero se volvía insuficiente para adquirir equipo e instrumentos e incluso, los tres miembros de las Insólitas, se aventuraron a tocar en playback para artistas como Miguel Bosé, Fresas con Crema, y quizás del que más se recuerda es de Laureano Brizuela, con quien los tres trabajaron un tiempo.

De esta aventura musical y "esquizopsicodélica" —como así lo llamase Saúl— surgieron dos demos: uno en vivo grabado gracias a la colaboración de Marcelo Arámburu, y Jaime 'El Oso' Pavón, en donde se pueden encontrar los temas La vieja, Hasta morir, El safari, Bienvenidos, Pero nunca me oye, entre otras; además de un demo grabado en los Estudios Acento, con varios de estos temas y dos videos que realizaron para el Canal Once de los temas Rosa y El safari. En 1986 se unieron los músicos Armando Martín en las percusiones, Alejandro Giacomán en los teclados, Federico Fong en el bajo y Alberto Delgado en el saxofón. Para ésta última etapa de Las Insólitas, Saúl deja el bajo por la guitarra. Además, aquí se tiene el primer registro de los roces entre Hernández y Marcovich, lo que provocó la desintegración de dicha banda, sin saber que se repetiría la misma historia con Caifanes.

Tras esto, cada uno de los integrantes se integró a distintos proyectos, Saúl Hernández junto con Diego Herrera estaban planeando un proyecto musical al que denominaron "Caifanes", Alejandro Marcovich se unió al grupo de músicos que acompañaron a Laureano Brizuela, mientras Alfonso André se unió de forma temporal a Bon y los Enemigos del Slencio.

Caifanes, originalmente fue conformado en enero de 1987 por: Saúl Hernández (voz y guitarra), Sabo Romo (bajo), Diego Herrera (teclados y saxofón), Juan Carlos Novelo (batería) y Santiago Ojeda (guitarra). Su primera presentación fue el 11 de abril de 1987 en Rockotitlán. La expectación creada en el underground rockero mexicano fue tanta que mucha gente se quedó fuera del recinto.

Después de su presentación aquel 11 de abril, Juan Carlos Novelo decide abandonar la agrupación, y en su lugar entro como soporte para la segunda presentación en Rockotitlan, Jorge 'El Gato' Arce, (baterista de Ritmo Peligroso), pero por incompatibilidad con los tiempos de ambas agrupaciones, Arce vuelve a abandonar a los recién formados Caifanes.

Alfonso André (batería y percusiones) se uniría a la banda a partir de su tercera presentación en vivo, Santiago Ojeda se integra a Botellita de Jerez reduciendo al grupo en un cuarteto integrado por Sabo Romo, Saúl Hernández, Alfonso André y Diego Herrera.

Si bien Caifanes era un grupo nuevo, Sabo Romo con sus proyectos anteriores (Cherry, Manhattan, Ruido Blanco, El Método del Ritmo, Taxi, Briseño y el Séptimo Aire) y la anterior banda de Saúl, Alfonso y Alejandro Marcovich, Las Insólitas Imágenes de Aurora, tenían ya una amplia base de fanáticos.

La explosión de grupos originarios de España y Argentina, y la etiqueta de Rock en tu idioma, hicieron que las casas disqueras comenzaran a dar apoyo a las agrupaciones que llevaban tiempo pululando en los bares y hoyos funky de México.

Rock en tu idioma, fue lo que marcó el renacimiento de un movimiento que se encontraba sepultado gracias a las disposiciones de un gobierno autoritario que reprimía a la juventud y a las generaciones posteriores a la Matanza de Tlatelolco; los artistas que sobrevivieron a Avándaro, poco a poco perdían frescura, y la escena rockera mexicana poco a poco se dirigía al estancamiento.

En 1987, Caifanes comenzó a crearse una base de admiradores, un plus que comenzaron a forjar y que fue adicional al culto que habían provocado Las Insolitas Imágenes de Aurora.

El trayecto no fue fácil; la banda había juntado un presupuesto y tenían en mente grabar un disco bajo el cobijo de algún productor español; lamentablemente, el dinero comenzó a escasear y solo alcanzó para grabar un demo de cuatro canciones.

Las canciones elegidas habían sido: Mátenme porque me muero, Nada, Será por Eso, y Amanece.

El primero de estos temas fue enviado a la extinta estación Espacio 59, en donde se programaban los demos de las agrupaciones que querían darse a conocer y en donde comenzaron a ganarse el gusto del público radioescucha.

La primera parada en una casa disquera fue en la desparecida CBS México, y en donde el director general de aquella casa disquera al ver su aspecto "Gothic", similar al de The Cure, no tuvo otra descripción de ellos y sus palabras solo alcanzaron para decirles:

Parecen putos.

El gerente de la sucursal mexicana de CBS escuchó con atención aquella cinta que la agrupación llevó, el trabajo fue de su agrado, pero por su aspecto les negó algún contrato en firme, argumentando lo siguiente —cosa que hasta hoy Saúl cuenta como anécdota y no lo olvida—:

En CBS, nuestro negocio es vender discos, no ataúdes.

Por un momento el grupo, frustrado de tanta búsqueda, recibió el soporte temporal de CBS pero después recibiría su "carta de retiro". La verdadera oportunidad llegó cuando Ariola convocó a las dos bandas que estaban provocando "eco" en la escena Under de la época en la Ciudad de México, a abrir el concierto de Miguel Mateos en el desaparecido Hotel de México (hoy el World Trade Center México) el 31 de Octubre de 1987: Caifanes y Neón eran esas bandas.

Lugar en donde, por cierto, se encontraba Oscar López, productor de Miguel Mateos, quién a su vez estaba midiendo el poder de convocatoria de ambas agrupaciones y en donde Caifanes salió triunfante sobre Neón, y Miguel Mateos; no vaciló en darles su apoyo incondicional. El resultado fue la grabación de un primer LP bajo la dirección y realización del productor Oscar López, también productor del argentino.

Caifanes accedió a firmar con RCA Ariola, a cambio de que también Maldita Vecindad firmara y así ocurrió. Para noviembre de 1988 Maldita Vecindad se encontraba grabando en los Estudios PolyGram lo que sería su primer material.

Su primer disco, Caifanes, salió a la venta en Agosto de 1988 y el sencillo Mátenme porque me muero fue su primer éxito, seguido por, Viento, Amanece y Cuéntame tu vida. El también llamado Volumen 1 fue precedido por un EP con tres canciones, producido con la intención de probar la aceptación del grupo entre la posible audiencia; el resultado fue la venta de más de trescientas mil copias y, por lo tanto, la edición del primer LP.

El disco en sí mostraba claramente lo que muchos rockeros en México necesitaban, verdadero rock: crudo, poético, metafórico, auténtico e inigualable. Gustavo Cerati, guitarra de Soda Stereo, participó como músico invitado en la grabación del álbum tocando la guitarra en La bestia humana.

En diciembre de 1988, graban en la Ciudad de México el maxi-single La Negra Tomasa. Dicho trabajo incluía tres versiones del cóver cubano La Negra Tomasa adicionando el tema Perdí mi ojo de venado.

En el verano de 1989, tras llenar dos días consecutivos el Auditorio Nacional —de hecho fue la primer banda en lograr esto— y teniendo como teloneros a Maldita Vecindad y a Fobia, el grupo prepara canciones para lo que sería su segundo material; temas como Detrás de ti y Antes de que nos olviden ya eran habituales de la agrupación para estas fechas (esta última fue con dedicatoria a los caídos de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968).

En una presentación del grupo en un bar se encontraba el ex-compañero de grupo de Saúl y Alfonso en Las Insólitas Imágenes de Aurora, Alejandro Marcovich. Hernández tuvo un encuentro con el guitarrista, en donde comentaron asuntos sobre los proyectos de cada uno, (Marcóvich se encontraba de gira con el cantante argentino Laureano Brizuela) y Hernández le comentaba el gran peso que le causaba el ser guitarrista y vocal de una agrupación. Por su parte, Marcóvich recomendó: "¿Por que no buscas a un guitarrista que te apoye?", a lo que Hernández respondió: "¿Y por que no tú?".

En septiembre de 1989, el guitarrista Alejandro Marcovich se integra al grupo; su presencia resultó notoria desde un principio y su estilo fue fundamental en lo que comenzaría a ser el sonido de Caifanes.

Con una formación sólida, como quinteto, se dirigió a Nueva York a grabar su segunda placa, de nuevo bajo la dirección de Oscar López en colaboración con Gustavo Santaolalla y Daniel Freiberg.

El resultado de este trabajo fue el Volumen II, mejor conocido como El diablito (esto se debe a la inclusión de la imagen de un diablo, que recuerda una tarjeta de lotería, acompañado por una leyenda que dice justamente: "EL DIABLITO").

Dentro de esta producción destacan Detrás de ti, Antes de que nos olviden y Los dioses ocultos; también aparece una de las canciones más populares del grupo, La célula que explota.

Esta canción, mezcla de balada rockera con música de mariachi, apunta muy claramente la dirección que Caifanes habría de tomar a partir de ese punto: una mezcla de rock con elementos de la amplia gama de estilos que comprende la música popular mexicana.

Años 90 [editar]

1990 fue un año de arduo trabajo, realizan una serie de conciertos con las agrupaciones más fuertes de esa época, Caifanes, Fobia, Neón, Maldita Vecindad y Los Amantes de Lola; en una gira que bien denominaron Rock de los 90's, en Diciembre de ese mismo año. Después se presenta la oportunidad de hacer una presentación mano a mano con los argentinos Soda Stereo, en el Palacio de los Deportes en marzo de 1991.

Después la grabación de un próximo material discográfico, en donde se barajaron nombres de productores como Phil Manzanera, Don Was, Gustavo Santaolalla, Adrian Belew, y Brian Eno. Finalmente se dirigen a Wisconsin a grabar con Adrian Belew.

En 1992 se edita El Silencio. De este álbum se incluye gran parte del repertorio clásico de Caifanes, como: No dejes que, Miércoles de ceniza, Nubes, Nos vamos juntos y Piedra; en este último, Saúl cuenta su adicción a las drogas. Antes de que saliera El Silencio, The Cure estaba en México y se propuso a Caifanes abrirle pero se rehusaron puesto que primero querían presentar El Silencio antes de hacer otra cosa. Cuando este disco salió a la venta el grupo ya era un éxito en México, Centroamérica, algunos países de Sudamérica y entre la comunidad hispana de Estados Unidos. En agosto de 1992 llenaron por completo el Hollywood Palladium de Los Ángeles.

En 1993 hicieron lo mismo en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, hazaña que ningún otro grupo de rock mexicano había logrado hasta el momento, con Santa Sabina, como teloneros.

En este mismo año, la agrupación parecía cada vez más sólida, pero Sabo Romo y Diego Herrera se encargan de desmentirlo. Con dicho concierto en el Palacio de los Deportes, Sabo Romo se despidió de la agrupación. Diego Herrera lo seguiría poco tiempo después, al concluir esa gira.

Disolución: El final de una historia [editar]

Al llegar 1994, Caifanes queda reducido a un trío conformado por Saúl, Alfonso y Alejandro acompañados en el bajo por Federico Fong y en los teclados por Yann Zaragoza. Juntos dan forma al último álbum de los Caifanes, El nervio del volcán. Se eligen como sencillos las canciones «Afuera», «Miedo», «Aquí no es así» y «Ayer me dijo un ave». Su presencia en los medios de comunicación crece y es seguida muy de cerca por los noticiarios de MTV Latino para quien realizaron un unplugged, y donde se documentaron tanto el creciente éxito internacional del grupo (por ejemplo, en esos días abrieron el concierto de los Rolling Stones en la ciudad de México y participaron en el festival WOMAD, organizado por Peter Gabriel, rechazaron después, la invitación de asistir al festival de Woodstock).

Las crecientes diferencias entre Saúl Hernández y Alejandro Marcovich, llevarían a la disolución del grupo, (en una entrevista a MTV Latinoamérica, en Bogotá, Saúl le pregunta a Alejandro: ¿Qué tenemos en común? y éste responde: ¿El número de cromosomas?).

Caifanes ofreció su último concierto el 18 de agosto de 1995 en la ciudad de San Luis Potosí, pese a toda la cantidad de desmentimientos hacia la prensa el grupo inevitablemente llego a su fin. Durante este último recital, Carlos Marcovich, cineasta y hermano del guitarrista , trataba inútilmente de juntar a Saúl Hernandez y a Alejandro Marcovich al terminar dicho concierto; fue una lucha de "egos" en la que se llegó a rumorar que Marcovich y Hernández incluso llegaron a los golpes.

Al final de dicho recital se pudo escuchar la canción "Sabor a Mi", de la mano de Alejandro Marcovich; fueron las ultimas notas de la tan característica guitarra Ibanez de Marcovich. Al terminar su hermano Carlos anunció el fin de Caifanes.

Tras la desintegración del grupo, Saúl Hernández se dedica a recuperarse de un mal en las cuerdas vocales, e invita a Alfonso André, a un nuevo proyecto que posteriormente sería lo que hoy es Jaguares. Alfonso, en ese momento se encontraba tocando en La Barranca con Federico Fong (bajo) y José Manuel Aguilera (guitarra) y propone a Saúl incorporarlos a la nueva banda.

Estilo [editar]

Aunque en un principio la música de Caifanes parecía ser profundamente oscura, densa, metafórica y críptica; la inclusión de «La negra Tomasa» en el repertorio del grupo no era casual: Hernández y Romo tienen raíces en colonias populares de la ciudad de México por ello utilizó el ritmo de cumbia como base. Sin embargo, Caifanes no volvió a apropiarse tan marcadamente de un estilo musical distinto del rock; por el contrario, incorporó elementos de la música popular mexicana en el esquema general de éste.

Si bien en El diablito la mayor parte de las canciones puede ser calificada simplemente como rock, las letras comienzan a tomar elementos populares (como la integración total del dicho «De noche todos los gatos son pardos» en la canción homónima) y con «La célula que explota» se marca en gran medida el estilo clásico de Caifanes: letras demandantes y poéticas y música a caballo entre el rock y la música mexicana. La presencia de Alejandro Marcovich, a partir de este disco se vuelve fundamental en el sonido del grupo, a tal grado que para muchos fanáticos la diferencia principal entre Caifanes y Jaguares consiste en el estilo del guitarrista.

«La célula que explota» construida como una balada rock con arreglos de mariachi y marimba, es la primera de una serie de amalgamas. En El silencio las fusiones tocan de nuevo la música con una fuerte cadencia rítmica que en México se tilda de guapachosa («Nubes», «Hasta morir», «Para que no digas que no pienso en ti»), pero también la banda («Piedra»), e incluso aparece una versión de un son veracruzano, «Mariquita», donde se combinan las tradicionales jaranas con las guitarras eléctricas de Marcovich. Por último, en El nervio del volcán experimentaron con rítmicas indígenas («Afuera»), dieron un toque de bolero a las percusiones de «Ayer me dijo un ave» y construyeron «La llorona» sobre el vals tradicional del mismo nombre.

Impacto e influencia en la cultura musical Mexicana [editar]

No se puede hablar de un rock mexicano sin hacer mención de Caifanes, Caifanes podría parecer un grupo de las tantas propuestas surgidas en los años ochentas, sin embargo marca una gigantesca influencia para la sociedad mexicana y para los artistas que surgieron tras su aparición.

La agrupación se caracterizaba por tener unos excelentes músicos, y por los paisajes crípticos de sus letras, y claro, la guitarra de Marcovich, caracteristicas que hacian a Caifanes una banda que movía a las masas de todos los estratos sociales de México. A los Caifanes se les da el crédito de hacer masivo el rock Mexicano. Una banda que colaboró a "desatanitzar" al rock que se encontraba sepultado y marginado por la sociedad conservadora de los entonces años ochenta, y por el Gobierno Mexicano desde aquél memorable Festival de Rock y Ruedas de Avándaro.

Su aparición fue una ruptura total de esquemas y de muchos tabúes para la época, el look Dark era una cosa impactante y fuera de lo común para una agrupación mexicana; la población no podía entender una imagen tan fuerte como lo era la imagen de los jóvenes altos, de tez blanca maquillados, vestidos de negro y con los pelos erizados. La profundidad de sus letras, algunas veces indescifrables y las atmósferas que evocan al movimiento Dark, y la fuerza de los cortes del "Volumen 1".

El rock mexicano era un hecho, la presencia de Caifanes y el cobijo de los medios, hicieron que las compañias disqueras se fijaran en los grupos existentes en la epoca, y también a la revitalización de algunas figuras que ya tenían un largo trayecto en el medio (el Tri es un claro ejemplo).

Con Caifanes, surge la primera camada de grupos rockeros con enfoque a las masas, algunos quedaron en la mitad del camino, Neón, Bon y los Enemigos del Silencio, Alquimia y Maldita Vecindad, son los primeros fichajes, Maná y El Tri que ya tenian discos editados se convierten también en parte de ese movimiento y aprovechan la oportunidad en los medios, los discos de Los Amantes de Lola, (ganadores del certamen nacional de Rock en tu Idioma de 1987)", son editados, Fobia le da un enorme credito a Saul y la influencia de Caifanes en su música (Saúl colaboró en la produccion de los demos "Puedo rascarme solo", "La iguana", y "Moscas", para una presentación en televisión, además que, tras haber sido expulsados del certamen nacional de Rock en Tu idioma, les ofrece su apoyo incondicional y moral para su carrera, asi lograron entrar en BMG Ariola).

Muchas bandas deben su existencia y su presencia a los medios gracias al apoyo de Caifanes, Santa Sabina, La Castañeda, Los Amantes de Lola, Maldita Vecindad, Cuca, La Lupita, Sekta Core, Victimas del Doctor Cerebro, Fobia, y unos renovados Botellita de Jerez, entre otras mas; han hecho mención del apoyo del grupo, y sus buenos comentarios en las casas disqueras, y por consecuente, el fichaje de éstas.

Trás su desaparición, se ha desarrollado la teoría de una decadencia en el Rock hecho en México, muchos grupos que surgieron o fueron contemporáneos de Caifanes desaparecieron, o sus respectivas casas disqueras les dieron la "Carta de retiro", muchos grupos surgieron también, y otros continuaron en el camino pero ya en una linea Pop y demasiado digerible a las emisoras de radio. Aparte, la sociedad mexicana ha mitificado la imagen de Saúl Hernandez, la comunión de sus grupos con la gente y sus letras hacen que la sociedad misma se sienta identificada con la propuesta tanto de Caifanes como de su proyecto posterior a la ruptura del grupo, Jaguares; y que también, de alguna forma, las liricas tomen un tinte místico, y su adopción de estas en la población. En la historia musical mexicana nunca se había visto una respuesta tan enorme del publico hacia un grupo, un cariño que no se ha repetido ni con Jaguares; y nunca se había visto que un grupo mexicano moviera a tanta gente, sin tener intenciones demagógicas ni politicas.

Integrantes [editar]

Discografía [editar]

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